Pasamos de esto
a esto,
y aunque no alcanzamos las temperaturas de la península ibérica (no se puede salir sin la chaquetita), me paso todo el tiempo posible al sol como los lagartos para recargar las baterías.
Mi inquilino temporal ,por lo que espero sean sólo 10 semanas, aparte de crecer como un toro y moverse como un auténtico bailarín de break-dance, chupa todas las energías de su casera, que por segunda vez anda de baja por "maternal exhaustion" (bonitos palabros).

Aquí es 10 semanas más pequeño, el martes nos volvemos a ver las caras.
Lo que yo pensaba sería una orgía de compras, salidas con las amigas y tés bajo las sombrillas, se ha convertido en un continuo paseo de la cama al sofá y del sofá a la cama. ¡Apasionante!
Pero como diría Escarlata: "mañana será otro día", así que aunque tenga que alimentarme de barras de hierro o volverme la versión finlandesa de Popeye, nos recuperaremos de esta apatía tan aburrida, para volver a ser una persona como dios manda.
¿Será que amontono horas de sueño para el futuro? Si es así, en breve seré como el Banco de España y podré conceder préstamos a bajo interés.
¿Interesados?