Hace casi ya dos meses empecé a trabajar en una empresa donde hay gente de toda Europa.
Un día normal de trabajo es mucho más curioso que en una empresa normal por los diferentes acentos de la gente, los idiomas que oyes por los pasillos y sobre todo la diferencia cultural.
¡Es increíble lo diferentes que somos las personas por el simple hecho de haber nacido o crecido en un país diferente!
Podría contaros muchas historias curiosas sobre mi día a día, pero hoy sólo me gustaría saber vuestro punto de vista.
Cómo sabéis (y si no ya os lo cuento yo), en muchos países nórdicos el alcohol sólo puede comprarse en tiendas especializadas y propiedad del estado.
Hay unos impuestos muy fuertes sobre este tipo de productos y una legislación bastante extraña sobre a qué horas se puede servir ciertos tipos de alcohol en bares y restaurantes.
(Teóricamente los domingos hasta las 12 no sirven nada más fuerte que una cerveza, e incluso los bares que las sirven no abren hasta más tarde por la misma razón).Curiosamente estos países, Finlandia entre ellos, tienen unos enormes problemas de alcoholismo y mi teoría es que de esta forma también desarrollan una cultura bastante extraña sobre su consumo.
Pruebas que sostienen mi teoría.
Primera prueba:
Uno de mis compañeros, estudios superiores, serio y padre de familia está planteándose comprar una pequeña nevera para conservar vino.
Lo curioso es que durante la comida comenta que varios amigos le han recomendado no hacerlo y se lo está pensando. Sus amigos le han avisado del peligro de emborracharse cada día.
Claro, con las botellas a mano, ¿quién le asegura que no se va a beber una botella por día?, ¿que podría pasar si tiene un mal día en el trabajo? A lo mejor necesitaría poner un candado y que alguien le guardara la llave para evitar la tentación cuando no está su familia.
Pregunta dirigida a mí, ¿cómo podéis resistiros los españoles?
Segunda prueba:
Hablamos sobre el clima de los diferentes paises y lo maravilloso que sería vivir en el sur de Europa. Broma entre dos de mis compañeros. ¡Menos mal que no vivimos en España, porque con el ron tan barato me bebería una botella cada día!
¿Compartís estas teorías?
O cómo a nosotros os parece increíble que personas adultas no puedan controlar sus instintos en lo que la ingesta de alcohol se refiere (o al menos tengan dudas al respecto).
Una vez comenté en la oficina que nosotros teníamos habitualmente vino en casa y que a veces abríamos una botella sólo por el hecho de disfrutarla juntos, con buena conversación y compañía.
¿Pensaran todos mis compañeros que me paso las noches empinando el codo?
Espero que no, ¡diferencia de culturas!
Las fotos no tienen que ver con el tema. A petición de Jackie os enseño alguna foto más de nuestra visita a Stockholm.
Si queréis ver más, pinchad aquí.