Esto es algo que científicamente explicó Einstein, pero que según pasa, el tiempo, menos necesitas tirar de teorías para saber que es totalmente cierto.
Durante todo el invierno, parece que el tiempo se detiene, se queda en stand-by. Los días se parecen entre sí, el paisaje no cambia y parece que el tiempo no pasa, que se alarga y los días no terminan.
Claro que cada semana pasa volando, que llega el viernes y prácticamente se junta con el lunes, por lo que debe de pasar más rápido de lo que parece.
El problema del tiempo, relativo.
Marzo es uno de esos meses que te demuestra que el tiempo pasa.
Las temperaturas suben, los días son más largos, la nieve se funde y poco a poco la monotonía del gris y blanco van dando paso a los colores de la Primavera.
Me cuesta acostumbrarme a que el Marzo finlandés es Abril, que la despedida del frío y la nieve tardan un poco más en llegar de lo que estoy acostumbrada.
Por eso, para consolarme, para hacer la espera más corta y engañar al paso del tiempo, este Marzo lo pasaré entre Helsinki, Suiza y mi querida Zamora.
A ver si el tiempo, climatológico, me regala los colores y olores de la Primavera y el otro, el relativo, se presenta lleno de amigos, familia, risas y miles de cosas por hacer.
Espero a Marzo con impaciencia, ¿y vosotros?
Estas fotos forman parte de mi calendario anual. Para ver meses anteriores, pincha aquí:
http://www.flickr.com/photos/cosas_que_pasan/sets/72157623160159284/
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