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Para papá

Dado que hoy es el Día del Padre y que yo no estaré cerca del mío para celebrarlo, aprovecho este minutito de descanso que tengo para felicitarlo y enviarle lo que me pidió de regalo.

Si hay algunos que piden la luna, él sólo me pidió la fotografía de una vaca azul. Parece cosa difícil, pero no hay nada como buscar para encontrar.

Papi, aquí va tu vaca. Espero que te guste y que fuera como te la esperabas.







La encontramos asomada a la ventana de una casa de Zurich. Supongo que sabe que llega la primavera y que ya no le falta nada para salir a pastar.





Aprovechando las felicitaciones, felicito a mis progenitores por sus 34 añitos de casados.

Desde aquí os deseamos otros 34 añitos más.

No es bonito esta forma de medir el tiempo?



Y para terminar este post batiburrillo, os acordais de la maravillosa carta que me llegó el mes pasado?

Pues un paquetito salió de mi casa la semana pasada y ya llegó. Si queréis ver lo que llevaba dentro pasaros por El Club Azúl.

El sábado volamos de vuelta a Helsinki. Hasta entonces!!!

Perdonar por las faltas y la puntuación. No sabéis lo difícil que es escribir cuando te cambian las teclas al teclado. ;.)

EN LA CIMA DEL MUNDO

A veces para llegar a la cima más alta no hace falta ser el primero de tu promoción, ni encontrar trabajo en una gran compañía y dejarte los "cuernos" trabajando, ni hablar 3 idiomas, ser la reina del "networking" o haber estudiado un MBA.

A veces subir a la cima más alta es tan sencillo como coger un tren rojo con tus amigos y dejarte llevar entre risas e historias.



Y eso es lo que hicimos este fin de semana, subir a la estación más alta de Europa, el Jungfrau en Suiza a 3.571 metros sobre el nivel del mar.





Para estar "hartita" de ver nieve, tengo que reconocer que me he enamorado de estas montañas y de estos paisajes. Tanto es así, que el domingo me dejé convencer para hacer "deporte de riesgo" y montados en un trineo bajamos por las montañas suizas como si de "avezados montañeros" se tratara.



El hecho de que me dejara los pies frenando no cuenta, ni tampoco el que fuera la más miedosa. Lo que cuenta fueron los paisajes, las risas y lo bien que nos sentó la cenita y el vino de después.




Y aunque estaba todo preparado por si pasaba algo,



hasta los lugareños celebraron nuestra bajada a bombo y platillo.



Y a la vuelta, el sol nos dijo adios con esta puesta de sol:




Esta claro que, al menos, esta semana, estamos en la cima del mundo.





Hemos sacado millones de fotos, pero hasta que no esté con mi ordenador, será imposible compartirlas con vosotros. Hasta entonces, seguiremos disfrutando

En Stand - by bloqueril


No, no estoy vaga, ni inapetente.

Tengo la creatividad desbordada y no paro de hacer cosas, pero no todas están en el ámbito "p-c ril".

Quizás tenga que ver con este tira y afloja que tiene el tiempo del país en el que vivo.



Te regala un día de sol, por días y días sin verlo y sin dejar de nevar. (Y yo que pensaba que ya llegaba la primavera : ( )


Así se veía esta mañana desde nuestra habitación


Si os fijáis, vereis mis copos favoritos. Son tipo pluma, pero hasta de esos estoy cansada.

Si acabara de llegar de España diría eso de: "¡pero al menos no hace frío!" (últimamente estamos en torno a los 0ºC), pero después de una buena nevada si no hace frío las calles se convierten en agua sucia y grandes posibilidades de resbalarse y meterse "la gran leche".

Con vuestro permiso y, para no morir ahogada en un charco o "esguarniada" de un resbalón, me sigo quedando en casa.

Os dejo con algunas de las fotos que saqué el domingo (día totalmente primaveral pero a 2ºC).




El sol y las estrellas.
Es un colegio, pero me hizo gracia ver tantas estrellitas en la ventana.


El 20. ¿Os ha quedado claro que este edificio es el número 20?


La primera señal era una peluquería, la segunda un local de diseño.


¿Mandarían a los peluches en Ovni?


A no ser que me pase algo que no pueda esperar a contaros, el viernes nos vamos a Suiza para disfrutar de una semanita de vacaciones bien merecida.

No creo que pueda/quiera/tenga tiempo de actualizar desde allí. Os prometo miles de fotos, carga de pilas e historias a "tutti pleni".

Cuidaros y no hagáis nada que yo no haría (que en realidad, excepto aburrirse y hacer el mal, poca cosa es).

La puerta a nuestras "vacances"

El gen perdido


Después de varios fines de semana tratando de sacar la deportista que hay en mí , por fin, este fin de semana me dedicaré a los deportes que más me gustan: leer, ver series o películas antiguas, escribir alguna carta, quedar con mis amigas y salir a pasear para ver si la primavera tiene a bien visitarnos.

Llevamos dos fines de semana "integradores" en la vida finlandesa, tratando de aprender esquí de fondo sin que el aprendizaje sea demasiado dañino para nuestra salud.


El primer día.
Trataba de mover los brazos como corresponde, sin utilizar los bastones.
La gente se cambiaba de pista y me miraba con cara de "pobrecilla"


Si tenemos en cuenta que el deporte y yo no coincidimos en nuestros círculos habituales y que yo no había esquiado en mi vida, tendréis la conjunción perfecta para caídas múltiples, agujetas y lo que es peor: bajada en picado de mi autoestima deportiva.


Eso sí, tengo que reconocer que los paisajes nevados de este país son llanos pero preciosos (siempre y cuando puedo levantar los ojos del suelo para no caerme) y que después de dos días tratando de recordar los temas de psicomotricidad que me explicaban en el colegio, ya soy capaz de mover el pie derecho y el brazo izquierdo al mismo tiempo. ¡Bien!

Así es como se hace.
¡Fijaros en el señor de la vuelta!
Con tropecientos años y moviendo el "trasero" como un jovencito.

Parece fácil, pero no lo es. Sobre todo cuando sabes que hay otro finlandés que lleva esquiando desde los tres años en tu espalda y en tu cabeza la voz de tu hermana recordándote que Lucía, mi sobrina de 4 años, ya sabe hacerlo.

Porque sí, casi toda mi familia es deportista: mi padre sigue jugando al baloncesto con críos a los que les triplica la edad (papá tú no eres viejo, ellos son demasiado jóvenes) y mi hermana es profesora en un gimnasio y no puede parar quieta ni dos segundos.

Lo lógico sería haber heredado el gen deportista, pero lamentablemente no es así y, entre nosotros, no me arrepiento de ello.

Decidiendo si terminábamos el recorrido o nos dábamos la vuelta.
Para nuestra sorpresa sólo habíamos recorrido 1/3.
Yo no voté, pero gracias a dios nos dimos la vuelta.


Mi cuerpo no me pide salir a correr cuando hace frío, nadar como Pfelps en verano o jugar al tenis como Nadal. No siento esa sensación maravillosa post actividad física ,¿estáis seguros de que existe?, ni quepo en mi de gozo cuando soy capaz de nadar más rápido o correr más deprisa.


Jaume logró bajar la pista como un campeón.
Yo me quité los esquís para subirla en el camino de ida y para bajarla en el camino de vuelta.
(Innumerables caídas en el intento de hacerme la "machote". Eso no va conmigo, de verdad.)


No os preocupeis, no dejaré de hacer deporte socialmente. Aprenderé a esquiar, a patinar y a lo que haga falta. Pero sólo por quedar con los amigos, las comidas post deporte o las risas y las cervezas.


Estos finlandeses esperan a por su cafecito o algo más fuerte.
Es un bar en el medio del recorrido (aún quedan 2/3 por recorrer).

Esquís esperando a sus dueños en la puerta de un café.

Además mi hermano, lector habitual de la Men's Health, la "revista más fiable en cuanto al tema deporte se refiere", me ha comentado que el esquí de fondo es el deporte más completo del mundo.




Así que ya de ponerse, tratemos de hacerlo lo mejor posible. Tonterías las mínimas, ¿no?

Lo siento, esta vez no hay muchas fotos de paisajes. La cámara la llevo, pero sería de muy mal gusto volver a parar a la gente para sacar fotos, cuando me cuesta tanto permanecer levantada. :)

La gente haciendo cola para el forfait en la estación de Messilä.
Se podía hacer también esquí alpino, pero nosotros nos decantamos por el esquí de fondo (más completito).
Aunque nadie me avisó, algo de alpino tuvo la cosa.

Para ver el detalle del reloj, aquí.


Pues eso, lo dicho, si me buscáis este fin de semana, estaré por aquí:

Librería de Stockmann en Helsinki.
Un verdadero placer con libros en todos los idiomas (Español incluido)


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