Si algo echábamos de menos en Helsinki respecto a Barcelona, era en la poca cantidad de eventos alternativos que se organizan aquí.
Barcelona tiene su pulgas mix, su festivalet y otras muchas iniciativas que sin saberlo, puedes encontrarte por la calle paseando un día cualquiera.
Puede que sea el idioma, puede que aquí esté todo mucho más organizado y que se necesite una invitación o ser parte de un grupo para poder encontrarlos, puede ser todo o nada. No lo sé.
El hecho es que esos eventos nos encantan y que parece que algo le falta a una ciudad si no es capaz de sorprenderte un día cualquiera.
Tengo que reconocer públicamente que esto está cambiando.
El viernes, paseando tranquilamente por el centro nos encontramos esto:
Para celebrar el final del verano y aprovechar al máximo la última luz antes de que llegue el Otoño y su oscuridad, el ayuntamiento de Helsinki organiza la noche de las artes. Una noche llena de conciertos, performances, arte, puertas abiertas y sorpresas.
Me encanta como lo definen ellos: "La noche es una oportunidad para ser sorprendido y encantado, hacer descubrimientos, perderte, enamorarte. ¿Hay una puerta abierta? Echa un vistazo. ¿Oyes música a lo lejos? Síguela. Olvídate de la planificación, encuentra tu propio camino gracias a la casualidad y a la sorpresa. Esa noche la ciudad es toda tuya, llena de eventos gratuitos para todos los gustos. Quién sabe dónde terminarás."
Y ese animal que veis ahí arriba será parte de la noche de las artes.
Me encanta como lo definen ellos: "La noche es una oportunidad para ser sorprendido y encantado, hacer descubrimientos, perderte, enamorarte. ¿Hay una puerta abierta? Echa un vistazo. ¿Oyes música a lo lejos? Síguela. Olvídate de la planificación, encuentra tu propio camino gracias a la casualidad y a la sorpresa. Esa noche la ciudad es toda tuya, llena de eventos gratuitos para todos los gustos. Quién sabe dónde terminarás."
Y ese animal que veis ahí arriba será parte de la noche de las artes.
Ese animal y muchos más que cualquiera puede fabricar. Porque por toda la ciudad hay talleres para construir osos, lobos, águilas, peces y muchos otros animales más.
El día que tomé estas fotos no nos podíamos quedar, pero mañana tengo intención de pasarme por uno de ellos para construir un animal para Pol.
Me encantan las águilas, pero ¿qué hay más finlandés que un reno?. En breve os contaré cómo fue mi experiencia. Prometido.
La segunda señal de que definitivamente nos estamos integrando en la vida cultural, es esta:
Hace tiempo descubrí a Skyo, una artista finlandesa que hace verdaderas maravillas con tela. Ella, junto con otras cuatro artistas más ha abierto una tienda temporal en el antiguo puerto comercial de Helsinki.
Aunque está muy, muy apartado del centro tenía muchas ganas de ir, verlo y por qué no, traernos algo a casa.
La experiencia mereció la pena y la semana que viene os enseñaré nuestras adquisiciones. ¡Me lo hubiera llevado todo!
Y como no hay dos sin tres, a través de ellas descubrí que el domingo era "Ravintolapäivä". Ravintola es la palabra finesa para restaurante y päivä significa día.
La idea es que por un día, el ravintolapäivä, cualquiera puede abrir su propio restaurante. No necesitas permiso, ni local, cualquier sitio es bueno para servir lo que quieras. Desde unos waffles como tenían en un piso aquí enfrente, a una paella en el jardín de una casa unifamiliar.
Me encanta esto de integrarme, cada día más. Cualquier día de estos os hecho una parrafada en finés. En breve